Trabajadoras, líderes, optimistas, exitosas, amas de casa, valientes, luchadoras…Cada madre es un mundo y muchos de esos mundos hacen parte de la gran familia Totas.

Y en nuestra historia, son más de 35 años compartiendo con decenas y decenas de madres que han trabajado de nuestra mano de manera ardua y responsable para llevar a cientos de hogares una prenda de calidad, pero ante todo, una prenda hecha con amor.

Dicen que madre no hay sino una, pero se equivocan, pues madres hay muchas, lo que hemos aprendido, a través de los años, es que una madre, para cada hijo, es única.

Hemos visto cómo muchas han llorado por la frustración de sus hijos y cómo otras tantas han celebrado sus logros. Hemos visto la manera cómo trabajan para ganar un poco más y darles lo que para ellas es lo mejor.

En estos 35 años también contribuimos con cariño a cada una de esas relaciones madre-hijo que nacen, crecen y maduran frente a nosotros. En ocasiones, hasta ambos han laborado en nuestra empresa y sin buscarlo, nuestros ojos han sido testigo de las peleas cotidianas pero también de abrazos llenos de perdón.

Hoy, nuestro agradecimiento es con esas madres que aman, cuidan y protegen con tanto esmero, aquellas que soportan una niñez difícil, una adolescencia que se pasa de rebelde, una adultez casi inmadura. Mujeres que se equivocan pero jamás con la intención de hacer daño sino al contrario, lo hacen enceguecidas de amor.

Tejidos Totas les desea un feliz día a esas madres que se despojan de su propio bienestar para volcar todo su esfuerzo en educar y  sostener a sus hijos. Feliz día cada día del año porque su dedicación no tiene límite.

Y a aquellas mamitas que ya no nos acompañan, que ahora son ángeles cuidando a sus hijos desde el cielo, también las recordamos y les agradecemos por el ejemplo, el amor y la enseñanza que dejaron.

Que hoy, cada hijo, orgulloso, bese y abrace a su mamá con esta clara convicción ¡Madre como la mía no hay sino una!